Se acerca un año más en el calendario el 14 de abril, y con él, el aniversario de la proclamación de la Segunda República española, un régimen que desde Mujeres de IU Rivas no podemos dejar de conmemorar porque fue la Primera Democracia moderna de nuestro país, y un referente para todas las democracias europeas en su momento, dentro de un contexto de militarización y ascenso de los fascismos.
A pesar de que de un tiempo a esta parte se habla, investiga y difunde mucho más todo lo relacionado con aquel período, muchos y muchas jóvenes desconocen esta parte de la Historia, que parece haber sido relegada a rincones secundarios en los libros de texto, para así ensalzar la famosa “TRANSICIÓN” como un exitoso capítulo herméticamente cerrado, que reniega de la importante influencia en nuestro bagaje democrático de la Segunda República y de la labor de muchos y muchas luchadoras republicanas y antifranquistas durante la dictadura.
En lo que respecto a los Derechos de las mujeres, son innegables las pequeñas grandes conquistas hacia la igualdad que supuso la II República. El golpe de Estado de Franco en 1936, y los posteriores casi cuarenta años de régimen dictatorial, se tradujo en una total pérdida de los derechos y libertades reconocidos por la República para toda su ciudadanía, pero que se padecieron más acusadamente en el caso de las mujeres: recordemos cómo fue durante la República cuando, en 1933, votan por primera vez en unas elecciones las mujeres, o cómo se reconoció el matrimonio civil y el divorcio, así como los pasos en general hacia una laicidad real del Estado. Pero los logros de la República para la igualdad de género no se produjeron sólo en un ámbito legalista, con la importancia que esto tiene. Además, emergieron en los barrios de las ciudades centros sociales donde las mujeres jóvenes encontraban una socialización igualitaria respecto a sus amigos chicos, y las misiones pedagógicas recorrieron la geografía rural llevando educación y cultura a una población analfabeta que las mujeres, como en tantas otras materias, padecían especialmente.
La estrecha hermandad entre el régimen franquista y el catolicismo oficial se tradujo, tras el asalto a la república y la victoria del fascismo, en una inmensa vuelta atrás en todo lo que tenía que ver con el papel de la mujer en la sociedad. Pero claro, si no sabían lo que eran los Derechos Humanos, cómo iba a pensar el franquismo que la mujer podía ser algo más que la marioneta de su marido.
Han sido muchos los avances que ahora disfrutamos las mujeres, y, sin embargo, no han caído del cielo, y obedecen a luchas despertadas en muchos casos ya en tiempos de la Segunda República. Es obligación nuestra reclamar la vigencia de aquellos importantes referentes y reivindicar la recuperación de la memoria para, a través de ella, devolver al pueblo lo que le fue arrebatado. En este nuevo 14 de abril, que Izquierda Unida celebrará con una gran fiesta el sábado 17 de abril y con la entrega de unos Premios con los que reconocer la importancia actual de los valores que inspiraron el proyecto republicano. Avancemos por este camino, para llegar a ver el día en que se proclame una Tercera República que sea, nuevamente y más que nunca, la República de las Mujeres.