Y menos para la señora Esperanza Aguirre. La Comunidad de Madrid no podía perder el primer puesto en la lista de los recortes sociales. Así ha sido. Todo lo que se escatima a la inversión pública es ahorro, y con esta sentencia lapidaria nos sorprende el gobierno regional cada día más, o menos, según se mire.
La comunidad educativa madrileña deberá acatar la disminución de docentes (más de 2.000 se irán a la calle) y la supresión de las tutorías de clase en la educación secundaria (una hora semanal) a la vuelta de vacaciones, siguiendo las instrucciones de la Consejería para el curso 2011/2012. Las horas lectivas del currículo son lo único importante par la Consejería de Educación, sin contar que para eso también habrá menos recursos. La comunicación del grupo, la cohesión entre el alumnado y el profesorado y parte de la base para el resto del aprendizaje, carecen de importancia para conseguir la llamada excelencia académica. Y es que todo lo que “huela” a participación a esta señora le da alergia.
El deterioro progresivo y cada vez menos lento de la educación pública madrileña es un fin en sí mismo. Es incompatible mantener un bien común cuando se tienen objetivos personales tan claros y en donde los y las beneficiarias son unos pocos. Hay que recortar más para poder seguir dando a los mismos.
Legitimados por las urnas, pueden hacer sin cortapisas aquello que tanto les gusta. Menos inversión, más rentabilidad. Bajo un título llamativo, el de “Madrid Excelente” llevarán a cabo la diferenciación entre “excelentes” y el resto, aunque todas y todos seamos ciudadanos madrileños. Si tenemos en cuenta que la propia CEOE (los mismos que defienden los recortes laborales y el copago sanitario), ya había advertido recientemente a través del Instituto de Estudios Económicos, que son los genes y la herencia genética la que nos da la clave del éxito escolar y por tanto, de la excelencia educativa del alumnado, todo cobra sentido.
La misma excelencia educativa que permitirá elegir el 35% del currículum a los propios Centros. Lo bueno sería que todos pudieran permitirse elegir el contenido de ese 35% y que para ello, contaran con los mismos medios.
Dicho de otro modo, la productividad educativa campa a sus anchas. Al final, todo está conectado como una gran red, sólo hay que tirar del hilo. Con diferentes collares, el mismo lema.
Para el Gobierno regional del Partido Popular hay conceptos carentes de lógica y sentido, todos aquellos que cobran validez para el resto: la disminución de los ratios profesorado/alumnado, el aumento de las infraestructuras en los centros educativos, la dotación de materiales o la construcción de nuevos centros a mayor demanda. Pero, que no se nos olvide que esto sí que no es nuevo, el beneficio de muchos no es lo suyo y nunca lo ha sido.
La escuela pública tiene frío, se está quedando pelada. La situación actual es crítica y va camino de ser peor. Priorizan la disminución del gasto social antes que nada. Porque pueden, porque tienen posibilidad de otras opciones. El quid de la cuestión, es que su electorado, y la ciudadanía madrileña en general, también las tenga. Eso sí que es importante.