Una marea violeta ocupará el próximo 10 de febrero las plazas de las ciudades de nuestro país. El ÁREA DE MUJER DE IU RIVAS se suma a esta MAREA VIOLETA y anima a participar a toda la militancia y simpatizantes en esta "protesta reivindicativa" por considerar que las políticas "neoliberales de recortes presupuestarios" constituyen "ataques directos" sobre las mujeres y al movimiento feminista.
Una marea de mujeres que denunciamos los recortes de las políticas de igualdad que se están llevando a cabo por parte del gobierno central y por muchos gobiernos autonómicos y municipales. Unos recortes que no son nuevos y, que además, son efectuados sobre unos presupuestos que ya son ridículos y claramente insuficientes.
La concentración en MADRID tendrá lugar este VIERNES, DÍA 10, a las 19,30 horas, en la Puerta del Sol. Para las personas que salgan desde Rivas, la cita será a las 18.30h en el Metro de Rivas Urbanizaciones.
Saldremos a la calle, porque nuestro cuerpo es nuestro y nosotras decidimos. No vamos a retroceder. Si ya nos parecía insuficiente la anterior legislación, nos parece inaceptable la propuesta del nuevo gobierno. Esta y otras movilizaciones inundarán las calles, y las vamos a seguir inundando hasta garantizar que no va a continuar este atropello. Por todo ello, desde el Área de la Mujer de Izquierda Unida de Rivas nos sumamos al llamamiento de esta marea violeta, con nuestras propuestas, con nuestras inquietudes, con nuestras reivindicaciones; para denunciar que las políticas neoliberales, vengan de donde vengan, son incompatibles con un modelo de sociedad justo e igualitario, en el que mujeres y hombres tengan los mismos derechos, y sobre todo, las mismas oportunidades.
Entendemos esta marea violeta, y las movilizaciones en defensa de las políticas de igualdad, como un paso fundamental para poner en el centro el modelo de sociedad por el que apostamos desde la izquierda: construido colectivamente, desde la reflexión y la participación de todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, que permita el cambio radical del sistema, y no reformas y derechos temporales, siempre bajo la amenaza del ciclo económico concreto.